Mostrar mensagens com a etiqueta Memórias. Mostrar todas as mensagens
Mostrar mensagens com a etiqueta Memórias. Mostrar todas as mensagens

quarta-feira, 13 de setembro de 2017

Memórias: Aquela Montevideu, o que ali se fez! (duque de Saldanha)



"Quando, já ancião e no remanso do lar, lhe fallava algum parente ou amigo nos seus feitos da guerra liberal de 1833, Saldanha escutava modesto as façanhas que lhe recordavam, sorria-se, esfregava as mãos, e ouvia-se-lhe murmurar, como simples echo do seu pensamento: «Mas aquella Montevideu! O que alli se fez!» E calava-se, tornava-se-lhe serio o rosto, e logo despertando do seu entresonho, como que tendo saído das planícies montevideanas onde o pensamento o transportára por momentos aos seus verdes anos, aos seus companheiros de armas jovens como elle e n'aquelle instante mortos já todos, levava as mãos aos cabellos e dizia então a valer, para os que o rodeavam, como se involuntariamente o não houvera já dito: “Aquella Montevideu!”

António da Costa, História do Marechal Saldanha (tomo I), Lisboa, Imprensa Nacional, 1879. página 89.

Imagem (ao topo)
- A Baía de Maldonado


~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~



“[...] diz o seu principal biógrafo [D. António da Costa], que esse período da sua vida militar deixou fundos sulcos na memória do futuro Marechal; na velhice, recordava com mais interesse os episódios de Montevidéu do qualquer outra campanha. Quando falava deles “toda a fisionomia se lhe iluminava...” contou depois Bulhão Pato."

Belisário Pimenta, O Marechal Saldanha: sua Vida Militar, suas Ideias e Métodos (separata da “Revista da Universidade de Coimbra”, vol. XVIII), Coimbra, s/ed, 1957.




terça-feira, 12 de setembro de 2017

La Entrada de las Tropas Portuguesas (Isidoro de María)



Era el 20 de enero del año 1817, cuando efectuaron las tropas portuguesas su entrada a la Plaza de Montevideo, evacuada por los orientales con el delegado Barreiro.
A su frente venía el general Lecor, Barón de la Laguna, bizarro militar, conducido bajo palio.

Una comision del Cabildo había ido a recibirlo en las afueras del Portón de San Pedro, presentándole las llaves de la ciudad en una gran bandeja de plata. En la portada de la ciudad le esperaba el clero con el palio, para conducirlo bajo de él, como era costumbre. El repique de las campanas de los templos anunciaron la entrada, que se efectuó por el referido Portón, doblando por la calle de San Fernando hasta salir a la Plaza.

Delante de Lecor venia bajo el palio el Mayor de Plaza, trayendo en sus manos la bandeja con las llaves de la ciudad. En pos del Barón de la Laguna, venían las corporaciones.

Seguíanle las tropas, de bizarro aspecto y bien uniformadas. Usaban grandes y pesados morriones. Los regimientos 1º y 2° de caballería traían pantalón azul, y casaca con vueltas amarillas el uno, y azul celeste el otro, trayendo pendiente del lado izquierdo una gran cartera de cuero negro. La montura era de silla; el armamenro: tercerola y sable corvo grande. Los jefes y oficiales usaban pistoleras en la silla. Los caballos todos eran rabones y reyunos. El correaje de los cuerpos de infantería, blanco, cruzado en ambos lados, y fusiles de chispa.

En el 2º regimiento de caballería venía de cadete el entonces joven Augusto Posolo [José Augusto Possolo (1802-1882)], de unos 14 años de edad, que después llegó a ser general de la república. Su cuerpo se detuvo en la marcha en la esquina de la Plaza, donde desviándose pidió un poco de agua a una criada, para aplacar la sed que traía. Episodio que presenciado por un niño criollo, entonces, se lo recordaba después de muchos años, a lo que contestaba que era exacto.

Las tropas de las tres armas formaron en el costado norte de la Plaza, y como era un día muy caluroso, se les hizo llevar barriles de agua de los aljibes inmediatos para que calmasen la sed que traían de la marcha, mientras duró la formación.

Entretanto, se celebraba un Te-Deum en la iglesia Matriz a que había asistido el general Lecor con todas las corporaciones, después del cual, se dirigió al Cabildo, desfilando las tropas por el frente, haciendo los honores de estilo al Jefe y retirándose a los cuarteles que se les designaron, enarbolando la bandera de las quinas de Portugal en la Ciudadela.

El general Lecor, con su Estado Mayor pasó al Fuerte a recibir los cumplimientos de estilo, y se acabó la función quedando el poder de Portugal en casa a título de Pacificador; y los patacones, las patacas, los vintenes y los reis, empezaron a ser la moneda circulante, de que aún tenemos los vintenes, aunque de cuño nacional, para memoria.

Fonte
Isidoro de Maria, Montevideo Antiguo – Tradiciones y Recuerdos, Volume I, Montevideu, 1957. pp- 124-125

Na internet: https://archive.org/details/deMariaI_MontevideoAntiguo_v1

Notas e comentários
- Carlos Frederico Lecor não era ainda barão da Laguna em 1817, título a que foi alçado apenas em 1819;
- A cavalaria da Divisão não estava ainda organizada em regimentos, mas em dois corpos de 6 companhias cada (ou 3 esquadrões). Só vão ser organizados em regimentos posteriormente.

* * *

Sobre o Autor: Isidoro de María

"Nació en Montevideo, el 2 de enero de 1815 hijo de Juan Maria De María, de origen italiano y de doña María Luisa Gómez, argentina. Sus estudios primeros los realizó en la Escuela Lancasteriaria, donde se destacó por su aprovechamiento y contracción al trabajo. Su cultura general la adquirió por sí mismo procurándose todos los elementos de información que el medio le podía ofrecer. En el año 1829 se inició como tipógrafo en la “Imprenta del Estado”. Este oficio lo vinculó a los hombres de letras de su época y sobre todo a las redacciones de los diarios. Muy joven era ya periodista. Por sus ideas políticas estuvo vinculado al general Rivera y por consiguiente fue uno de los principales redactores de “El Constitucional” (1838-1846). En esa misma época dirigió “El Censor” (1839), periódico político.
En 1849 el general Urquiza compró en Montevideo dos imprentas para Entre Ríos; la destinada a Gualeguaychú fue confiada a De María. El 5 de mayo de ese año aparecía “El Progreso de Entre Ríos” del cual fue fundador y director De María. En 1851 cambió su nombre por “El Federal entrerriano” y dejó de aparecer al año siguiente. En 1852 fue nombrado vicecónsul del Uruguay en Gualeguaychú y poco después cónsul en Entre Ríos.

De regreso al país todas sus actividades fueron encauzadas a las tareas pedagógicas, periodísticas y a la investigación histórica. En 1860 formó parte de la Comisión de Instrucción Primaria del departamento de Montevideo. En 1868 ingresó a la Cámara de Representantes. Llegó a ocupar en un período la vicepresidencia de este cuerpo. Fue autor de un proyecto sobre enseñanza obligatoria y gratuita y de los Cursos nocturnos para adultos. Durante seis años fue Inspector de las Escuelas de Montevideo. Desde su juventud se dedicó De María a los estudios históricos nacionales. En 1860 publicó la primera biografía de Artigas; en 1864 inició la publicación de su Compendio de la historia y desde entonces hasta su muerte, en las alternativas que le imponían otras obligaciones, publicó numerosas obras, de las cuales las más importantes son: Compendio de la historia de la República Oriental del Uruguay, (Montevideo, 1864-1902); Rasgos biográficos de hombres notables, (Montevideo, 1879-1886); Anales de la Defensa de Montevideo, (Montevideo, 1883-1887); Montevideo antiguo, (Montevideo, 1887-1895); Páginas históricas de la República Oriental del Uruguay, (Montevideo, 1892), y un variado conjunto de obras de carácter didáctico. En 1890 fue nombrado director del Archivo General Administrativo. Falleció en Montevideo, el 16 de agosto de 1906."

Fonte: http://www.enlacesuruguayos.com/Isidoro_De_Maria.htm

Mais em 
http://letras-uruguay.espaciolatino.com/de_maria/bio.htm


ARTIGOS RELACIONADOS
- Antecedentes à Tomada de Montevidéu: 15 a 19 de Janeiro de 1817
http://dvr18151823.blogspot.pt/2017/01/antecedentes-tomada-de-montevideu-15-19.html

- Carta do Conde de Viana acerca dos eventos navais entre os dias 18 e 20 de Janeiro de 1817
https://dvr18151823.blogspot.pt/2017/07/carta-do-conde-de-viana-acerca-dos.html

- Entrada em Montevidéu, 20 de Janeiro de 1817
http://dvr18151823.blogspot.pt/2017/01/entrada-em-montevideu-20-de-janeiro-de.html

sexta-feira, 28 de abril de 2017

A Segunda Sortida Portuguesa e a Ação de Toledo (3 a 6 de Maio de 1817)


Há 200 anos, cumpridos que eram 3 meses da ocupação portuguesa de Montevidéu e após a sortida de Santa Lucia, em meados de Março, a Divisão de Voluntários Reais d’El-Rei (DVR) preparava-se para o que se esperava ser um Inverno calmo. Fontes, tanto portuguesas como orientais, falam de um aumento na deserção, que iria ainda aumentar. O nosso já conhecido tenente João da Cunha Lobo Barreto mostra-nos bem, na concisão típica de um caçador, o espírito desse Outono meridional entre as tropas portuguesas:

Nada ocorreu digno de memória, à excepção de uma pequena sortida que se fez sobre Toledo, cujo resultado nos ia sendo mui funesto. As deserções foram bastantes, a falta de pagamentos redobraram a ponto de sofrerem os oficiais e soldados toda a qualidade de privações e desgostos. (Barreto, p. 14).
Muitos portugueses sentiam a mudança das estações de forma especial, de outro hemisfério. O que para eles, criados num Portugal fortemente rural, era normalmente uma estação de desabrochar da natureza, flores, dias mais quentes, era ali o oposto, mais frio e igualmente ventoso. Na verdade, os homens e mulheres da DVR já o tinham sentido quando começaram a campanha, nas infindáveis areias do litoral de Santa Catarina e do Rio Grande, mas deste feita era o primeiro ciclo completo. Outros, é certo, agarravam a promessa de aventura do patriotismo republicano.  Na verdade, a vasta maioria apenas seguiu o padrão natural de deserção das fileiras de um Exército dessa era, quando as operações paravam de forma abrupta.

Enquanto que para os Orientais e Artigas, a luta era agora de cerrada guerrilha, durante o ano inteiro, uma luta política, civil e militar, envolvendo todos, para os portugueses era 'apenas' o Real Serviço e a missão tinha de facto sido cumprida – a tomada de Montevidéu. 
Uma boa metade da DVR, contando feridos e doentes, estava permanentemente em serviço de guarnição da Praça. As duas brigadas de Voluntários Reais alternavam nesse serviço, acompanhadas das milícias locais e de unidades da Capitania do Rio Grande.





A Sortida

A maior da condicionantes estratégicas para o tenente general Carlos Frederico Lecor, agora capitão general da Banda Oriental, era a falta de provimentos em Montevidéu. A necessidade havia sido já a prioridade na sortida de Santa Lucia, em Março (com a eventual sobre extensão das forças portuguesas em forragem a causar aliás o desastre do Pintado), e era um problema crescente, dado o tamanho da cidade. A falta de trigo é particularmente premente, a acreditar mas fontes.

Devido, porém, ao acertado sítio montado pela divisão de Frutuoso Rivera, que atacava todas as sortidas portuguesas, qualquer que fosse o seu tamanho, qualquer sortida tinha de ser feita com todos os efetivos da DVR e do Exército do Brasil disponíveis. Rivera, que contava com o excelente comandante de cavalaria Juan Lavalleja, obtinha vários sucessos limitados, principalmente em ações sobre a retaguarda portuguesa, quando em marcha, ou forças isoladas em forragem.

Em Maio, pressionado pela chegada do inverno e pela necessidade de obter os tão necessitados mantimentos para a cidade, Lecor decide mandar forragear em força a única zona ainda não explorada: Toledo. Esta povoação, 15 kms a nordeste de Montevidéu, na estrada para Maldonado, era usada em Março como base para as operações da vanguarda oriental, comandanda por Lavalleja, que todas as fontes apontam como extremamente bem sucedida no combate aos portugueses.

A Parte Portuguesa

A fonte mais diretamente relacionada à sortida que partiu de Casavalles [na verdade, a ocidente do arroio Miguelete, provavelmente o atual bairro de Peñarol] para Toledo a 3 de maio de 1817 é um ofício do tenente general Lecor ao ministro da Guerra, António de Araújo de Azevedo, conde da Barca, datado de 10 de maio. Foi transcrito e publicado no Archivo Artigas, volume XXX, a qual transcrevemos em seguida, com a modernização da ortografia e uma leve adaptação. 

Ilustríssimo e Excelentíssimo Senhor 
Para informação de Sua Majestade tenho a honra de informar a V.a Ex.ª que tendo sido preciso recolher algum trigo a esta praça ordenei ao brigadeiro Bernardo da Silveira Pinto que marchasse sobre a povoação de Toledo com os Corpos seguintes = o 1.º Regimento d'Infantaria, o 2.º Batalhão de Caçadores; Quatro Esquadrões do Regimento [de Cavalaria] dos Voluntarios Reaes d'El-Rey, um Esquadrão composto de Cavalaria de S.Paulo, e Milícias do Rio Grande, e com a Brigada d'Artilharia [a cavalo] da Corte do Rio de Janeiro; 
[3.5.1817] 
No dia 3 do Corrente, saiu de  Casavalles, [nas] imediações desta Praça, em direitura àquela povoação. Artigas e D. Frutuoso Ribeiro [Rivera], reunindo forças muito consideráveis apareceram logo ao passar o [arroio] Miguelete, mas o brigadeiro continou a sua marcha pelo Pastoreiro de Pereira a Toledo, aonde acampou, entretendo somente algum tiroteio com o Inimigo. 
[4.5.1817] 
No dia seguinte, o brigadeiro Bernardo da Silveira Pinto não saiu daquele ponto, começando o serviço, de que estava encarregado: o inimigo intentou, mas inutilmente estorvar esta diligência, e usando do despotismo para com os habitantes do [...] tinha por muitas casas espalhado o trigo, e derramando-o em outras tinha lhe lançado fogo dentro das mesmas casas, as quais teriam sido consumidas pelas chamas, se os nossos soldados não apagassem o incêndio, deixando desta maneira reduzidas a miséria desgraçadas famílias, que não tem outro modo de viver. 
[5.5.1817] 
O brigadeiro Silveira tendo concluído a sua diligência voltou no dia 5 trazendo hum comboy de trigo. Pouco depois de ter saído de Toledo, o inimigo apareceu em força debaixo do comando de Artigas, querendo carregar a guarda da Rectaguarda do comando do major João Joaquim Pereira do Lago do 1.° Regimento d'Infantaria, e composta de um esquadrão de Voluntarios Reaes d'El-Rey, comandado pelo capitão José de Barros e Abreu, e de uma companhia do 2.º Batalhão de Caçadores: o major Lago ordenou ao capitão Abreu que com o esquadrão do seu comando repelisse o inimigo o que (me informa o Brigadeiro Silveira) aquele Capitão praticou, carregando-o com a maior bizarria.  
O brigadeiro Silveira ordenou que outro esquadrão de Voluntarios Reaes d'El-Rey sustentasse aquele, e ambos carregaram vigorosamente. O inimigo foi perseguido por espaço de mais de meia légua [c. 3,3 km], três vezes intentou reunir-se, e outras tantas foi repelido tendo grande número de mortos e feridos. 
O brigadeiro Silveira reunindo depois as tropas continuou a sua marcha, e ficou a noite na Estância de Pedro Guerra no Mangue [Manga]. O inimigo contem-se com respeito o resto do dia, aparecendo apenas em pequeno número em grande distância. 
[6.5.1817] 
No dia seguinte, o brigadeiro Silveira marchou para o seu acampamento de Casavalles, e estando em marcha apareceu na rectaguarda um forte destacamento, entretendo somente um tiroteio bastante vivo com a guarda da rectaguarda, no qual foi ferido o capitão Alexandre Eloi da Legião do Rio Grande.  
O inimigo durante os quatro dias de movimento sofreu a perda entre mortos, e feridos para cima de cem homens; contando-se no número dos primeiros, três capitães, e no numero dos Segundo[s] vários oficiais. A nossa perda nestes dias, ainda que não foi grande, com tudo tivemos oito bravos soldados mortos, e alguns feridos, como V.ª Ex.ª verá do Mapa junto [N.E.: o mapa não está transcrito]. 
O brigadeiro Silveira faz os maiores elogios aos dois esquadrões de [Cavalaria dos] Voluntarios Reaes d'El-Rey, que se engajaram, pois que se conduziram com uma bizarria, e valor superior a todo elogio: louva igualmente a intrepidez, e presença d'espírito, com que o capitão José de Barros e Abreu conduziu o seu esquadrão em umas poucas de cargas sucessivas, e recomenda-o mérito deste oficial, acrescentando que em outras muitas ocasiões, que tem tido de se bater com o inimigo, (depois que está ás suas ordens) se tem portado constantemente da maneira a mais brilhante. 
O brigadeiro Silveira me declara que o cadete do Regimento da Cavalaria da Divisão António Carlos manifestou a maior intrepidez, e valor, e tendo-se distinguido já em outras varias ocasiões, tenho a honra de recomendar a Sua Majestade o mencionado cadete para que seja promovido a alferes, não só pelo seu comportamento, mas até por ser o Cadete mais antigo do Regimento, e o qual mesmo já propus para Alferes, em proposta que remeti a V.ª  Ex.ª em Ofício de 6 de Março próximo passado. 
O brigadeiro Silveira recomenda o 2.° Sargento José Pires do mesmo Regimento de Cavalaria, o qual portando-se muito valerosamente no dia 5 foi gravemente ferido, e sofreu a amputação de uma mão, e tendo a bem disto muita boa conduta, o recomendo a Sua Majestade para ser promovido a Alferes, podendo passar à Infantaria, onde pode fazer o serviço.  
O coronel do 1.° Regimento d'Infantaria João Carlos de Saldanha faz os maiores elogios ao brigadeiro Silveira, pois achando-se junto ao mesmo Brigadeiro, quando o esquadrão do capitão Abreu carregou o inimigo, correu à rectaguarda, envolveu-se com aquele esquadrão, e teve o seu cavalo morto.  
O Major Lago foi  contuso de uma bala no dia 5 comandando a rectaguarda, e portando-se muito dignamente. Igualmente foi contuso o Tenente da Legião de S. Paulo Rodrigo Pinto. 
A Companhia d'Artilharia montada da Corte continuadamente tem servido bem, e o seu Commandante Isidoro de Almada [e Castro], e mais oficiais daquele corpo merecem os maiores elogios. 
Toda a Tropa empregada nos referidos dias mereceu a aprovação do brigadeiro Silveira pois portando-se admiravelmente bem mostrou a melhor disposição e boa vontade.

Deos Guarde a V.ª Ex.ª Quartel General de Montevidéu, 10 de Maio de 1817.
Ill.m° e Ex.m° Snr. Conde da Barca
Carlos Frederico Lecor 
 
Tenente General 
(AA 33: p. 70-sg)


* * *

LEIA TAMBÉM:
O duque de Saldanha e a Ação de Toledo (5 de Maio de 1817)

* * *


Uma Parte Uruguaia

Um ‘oriental contemporâneo’, como se identifica o autor de umas memórias, escritas em 1830, que o historiador Bartolomé Mitre conota com alguém próximo de Frutuoso Rivera, oferece dados importantes sobre a perspetiva oriental da guerra. Pese embora uma grande confusão nas datas dos eventos, que também se podem encontrar, embora menos, no tenente Lobo Barreto, parece corroborar eventos reais. 
No caso específico, este ‘contemporaneo’ refere uma sortida a Toledo, mas coloca-a narrativamente antes da sortida de Março, na região  de Canelones/Santa Lucia, bastante mais a norte (a propósito, o autor coloca esta que sabemos ser em Março, em Setembro, enquanto que coloca a de Toledo em Julho – ambas as datas erradas, e trocadas!). 
O facto é que muito do que descreve parece ser relativo a esta sortida de Maio: a intensidade do assédio oriental à marcha portuguesa, as indicações geográficas a Toledo e Manga, as menções ao trigo que Lecor, ele mesmo, indicou ser o objeto principal da sortida (“comboy de trigo”, etc).
Poderia aqui ser bastante mais pormenorizado a prová-lo, mas creio que esta passagem do texto uruguaio diz respeito à sortida de 3 a 6 de Maio, nomeadamente o facto de ter havido um oficial oriental morto num grande combate (decerto o de 5 de Maio, junto a Toledo). Não houve desde janeiro, nenhuma outra confrontação de semelhante tamanho, senão a de Paso de Cuello, em 19 de março, onde não pereceu nenhum oficial oriental.

Com as precauções que indico em cima, transcrevo a parte do ‘oriental contemporaneo’, pelo que o leitor mais interessado poderá aferir das semelhanças.  De notar, porém, que Lecor não estava em Toledo e Manga, apesar do que escreve o ‘Contemporaneo’. Lecor estava em Montevidéu, no início da sua Vigia, como o colocou Mario Falcão Espalter em 1819:

Por último acosado ya el Baron con los continuos asaltos y perjuícos que sufría de los patriotas, resolvió lhacer una salida que efectuó á principios de Julio, y llegó hasta la quinta de Da. Ana Cipriano, en Toledo, á cinco leguas de Montevideo, de donde regresó después de haber tenido continuas guerrillas con los patriotas, que le dísputaban el terreno á palmos día y noche. El jeneral de los patriotas, Rivera, mandaba estas fuerzas, y en la misma quinta de Da. Ana, hubo un encuentro de no poca consíderacion, pués produjo porcion de muertos de una y otra parte: los portugueses perdieron un mayor, sobrino ó pariente del jeneral Márquez, y otro oficial, y los patriotas perdieron al ayudante del jeneral Rivera, D. Juan Manuel Otero, que murió en el encuentro: el capítan Lavalleja se distinguió en aquel día como acostumbraba hacerlo. 

El Baron, después de haber hecho cargar en carretas que traía todos los trígos y maíz de aquellos infelices moradores de Toledo y Manga, se retiró á Montevideo é hizo ocupar nuevamente a su ejército las posiciones que habían dejado al emprender esta primera salida a la campaña, en la cual no adelantó el Baron, mas que el aumento de granos que trajo á sus almacenes, habiendo dejado alguna caballada cansada de flaca, que llevaba, y no pocos soldados muertos. (Lamas)

Salvo algumas incongruências que poderão levantar dúvidas legítimas, creio que esta descrição diz respeito à sortida de que nos ocupamos agora, em Maio, sobre a região de Toledo e Manga, a leste de Montevidéu.


* * *

Artigas em Toledo

Se Lecor lá não estava, as referências, porém, que encontramos a José Artigas enquanto comandante das forças orientais não são erradas. José Artigas estava de facto presente no combate de 5 de Maio, próximo a Toledo. 
Artigas estava já, aliás, no Paso de la Arena, junto a Florida, pelo menos desde meados de Abril, numa visita que inicia então à divisão de Rivera. Quemos nos informa é o bem informado Lecor, em carta de 24 de Abril ao conde da Barca:

[...] nada tem ocorrido importante, nem pelo que respeita aos nossos movimentos nem aos do inimigo, a não ser a chegada de Artigas ao passo de Arenas, sobre o Santa Lucia Chico, com uma escolta de cem homens: com o fim, dizem, de ver a tropa: observar a influência, que sobre ela tem Fructuoso Rivera, e indagar as transações políticas, havidas entre este e o Governo de Buenos Aires, com quem Artigas  está  muito  indisposto. (AA 32:p.214)

Por Lecor sabemos também que, em 18 de Abril, Artigas passa revista às tropas da Divisão Rivera, ou de la Derecha: cerca de 800 homens de “fusil e lanza”. A sua ordem de Batalha é muito semelhante à da ação de Paso Cuello. É pela parte de D. Álvaro da Costa, tenente coronel deputado do Ajudante General da DVR, escrevendo a um amigo a 7 de Maio, de Montevidéu, que sabemos da presença de Artigas no combate de Toledo.

[...] Enfim agora todo anda activamente. As nossas tropas sairam daqui há 5 dias e hontem recolherão com o trigo que tinham hido buscar, mas antes de ontem tiveram uma acção, (os Inimigos) com dois ou três dos nossos esquadrões e com alguma infantaria do que resultou deixassem no campo três oficiais mortos, e bastantes soldados levando muitos feridos, nós tivemos um oficial ferido e alguns soldados.Artigas que aqui chegou há dias, isto é, chegou a D. Fructos, viu de longe a acção pois de perto nunca entende. [meu sublinhado] (AA 32:219)

Em suporte à presença de Artigas em Toledo, ainda que assistindo de longe,  estão declarações de desertores orientais de Purificación que indicaram, já em julho, que uma tinha rebentado uma sublevação de 200 Libertos em Purificación, que acabou debelada pelos Blandengues, “quando Artigas se ausentó del Ervidero y fue a verse con Fructuoso Ribero”.

Purificación
Adicionalmente, os desertores que nos informam da visita de Artigas a Rivera (Antonio Castillo e Juan Fernandez) dão uma muito minuciosa descrição de como era Purificación, a capital dos Federais na foz do arroio Hervidero com o Uruguai, da sua guarnição, artilharia e disposições, assim como dos conflitos internos nos patriotas orientais. Ficará isso para um próximo artigo.

* * * 
Ponte moderna sobre o arroio de Toledo.

ORDENS DE BATALHA

Coluna Silveira (3 a 6 de Maio de 1817)

Brigadeiro general Bernardo da Silveira Pinto, comandante

1.º Regimento de Infantaria (DVR): c. 1000 efetivos
Coronel João Carlos de Saldanha de Oliveira e Daun

2.º Batalhão de Caçadores (DVR): c. 600 efetivos
Tenente coronel Francisco de Paula Rosado

4 esquadrões de Cavalaria (DVR)

1 esquadrão misto da Legião de Voluntários Reais e São Paulo e do Regimento de Milícias do Rio Grande.

Companhia de Artilharia a Cavalo da Corte do Rio de Janeiro
Sargento mor Isidoro d’Almada e Castro

Retaguarda (combate do dia 5 de Maio, junto a Toledo)
Comandante: Sargento Mor João Joaquim Pereira do Lago (1.º Reg Inf)
- Esquadrão de Cavalaria (DVR) - Capitão José de Barros e Abreu
- Companhia, 2.º Batalhão de Caçadores (DVR)
(- Reforço de um esquadrão de cavalaria)

BAIXAS
(Portugueses) 8 soldados mortos
(Orientais) cerca de 100 mortos e feridos

Contusos
- Sargento Mor João Joaquim Pereira do Lago (1.º Reg Inf, DVR), no combate de 5.5.1817
- Tenente Rodrigo Pinto (Legião de S. Paulo)
- Alferes António Félix Meneses (1.º Reg Inf, DVR), no combate de 5.5.1817

Feridos
-Capitão Alexandre Eloi (Legião do Rio Grande), no Combate de 6.5.1817
- 2.º sargento José Pires (Cavalaria, DVR), no combate de 5.5.1817 - amputação de mão

* * *


Fontes
- Archivo Artigas XXX: 64-67
- BARRETO, João da Cunha Lobo, “Apontamentos historicos a respeito dos movimentos e ataques das forças do comando do general Carlos Frederico Lecor, quando se ocupou a Banda oriental do Rio da Prata desde 1816 até 1823 (…)”, in:Revista do IHGB, vol. 196, Julho-Setembro 1947, pp.4-68.
- “Memoria escrita en 1830 por un oriental contemporaneo”, in: LAMAS, Andrés (Ed.), Coleccion de Memorias y Documentos para La Historia y la Jeografia de los Pueblos del Rio De La Plata (1.º Volume), Montevidéu, 1849.

terça-feira, 11 de abril de 2017

Leituras: Modo de combater no país e lições da campanha de 1816-1817 (SargMor Francisco de Paula Leal, 1817)


Francisco de Paula Leal
Divertimentos Militares
Rio de Janeiro, Imprensa Americana, 1837.
Nos annos de 1815 e 1817, Quando era Sargento Mór graduado no Regimento de Dragões da Provincia do Rio-Grande do Sul.

Ficheiro pdf com o livro completo disponível 
na Biblioteca Digital do Senado Federal aqui


O Autor
Francisco de Paula Leal, natural do Rio de Janeiro e bacharel de Matemática, era sargento-mor graduado do Regimento de Dragões do Rio Grande de São Pedro em 1816 e 1817, tendo depois transitado a lente substituto de Matemática na Academia Nacional e Imperial de Guardas Marinhas. A certa altura, até 1837, terá transitado à Imperial Marinha, com a patente de capitão de fragata.

* * *
Vila do Rio Pardo, RS (wikicommons)

A Disciplina Militar prestante, 
Não se ensina, Senhor, na fantasia, 
Sonhando, imaginando ou estudando
Senão vendo, tratando e pelejando. 
(Luís de Camões)


Acerca da obra
Estas observações foram escritas em setembro de 1817, e são publicadas 20 anos depois. Não sendo memórias narrativas no sentido clássico, este texto manifesta-se claramente como uma peça memorialista, legando-nos a perspetiva pessoal de quem testemunhou os eventos.
Este livro permite-nos uma visão aproximada de como era organizado o regimento de Dragões entre 1815 e 1817, assim como eram armados, equipados e treinados os seus efetivos. É uma fonte inescapável, para quem queira saber mais sobre as guerras do sul do Brasil, principalmente as que decorreram há 200 anos.

O livro contém apenas 4 documentos, um escrito em 1815 e os outros dois em 1817. O primeiro (pp. 9-40) é o conjunto de regras da 4.ª companhia, que Leal comandava à altura,, aquartelada então na vila do Rio Pardo. O segundo documento (pp. 41-65)  trata “de hum plano para o estabelecimento da boa harmonia entre todos os indivíduos de hum Regimento qualquer”, em que o autor analisa o papel de cada membro do regimento. Ficamos aqui a saber, por exemplo que o oficial é o ‘arrimo’ do soldado, no sentido em que guia pela exemplo, e o sargento é o ‘verdugo’ do soldado, no sentido em que o conduz à plena disciplina militar. O terceiro (pp. 67-82) é uma proposta de composição do regimento, assim como observações acerca do equipamento e fardamento do regimento. Por último, o quarto documento (pp.83-101, fim), dá “as lições competentes para o ensino do  sobredito Regimento”, incluindo o período de tempo em que as diversas partes da instrução devem ocorrer.

Após listar e descrever um conjunto de instruções para o treino do regimento, no que diz mais diretamente respeito ao que um cavalariano necessita de saber para as operações na América, o autor desculpa-se do que considera a abordagem de poucas competências (ainda que as apropriadas, como refiro antes, às operações militares), fazendo uma breve análise sobre o teatro de operações brasileiro face ao europeu, que considera mais clássico e técnico.

Ao fazer estas observações, Francisco de Paula Leal lega à posteridade uma observação técnico-profissional das táticas utilizadas tanto do lado português, como do oriental. Mantenho a ortografia original de 1837.

* * *

TRANSCRIÇÃO 
(Modo de combater no país e lições da campanha de 1816-1817), escrito em Setembro de 1817, no Passo de S. Maria [pp. 99-100]

187. A Guerra n'este Paiz varía muito, e he por isso que com a experiencia de oito anno propuz sómente as evoluções acima referidas, como as mais utéis e precisas no Paiz para disciplinar o soldado; pois que as grandes manobras devem fazer-se conforme as circunstancias, ainda que com os inimigos actuaes nenhumas são precisas, e basta só ter constancia para lhes resistir ao seu primeiro impulso que he forte  (pois tem algumas vezes chegado a numa bela hora, como succedeo em Catalam, na acção a que assistio o Exm. Marquez de Alegrete; em Carumbé, na acção commandada pelo Brigadeiro Joaquim de Oliveira Alvares; nos Potreiros de Arapehy, acção commandada pelo célebre  Tenente Coronel José de Abreo,  &c.), e resolução para cahir sobre elles, quasi desordenadamente, debandando muitas vezes, porêm sempre com alguma  porção de gente reunida, para não acontecer morrerem tantos soldados, como até aqui tem succedido. 

188. Quasi em toda  a Europa, tenho ouvido dizer e tenho lido que a ponta da baioneta he quem costuma decidir as acções, ou quem faz apparecer a victoria, começando as  cavallarias as suas escaramuças, ganhando posições vantajosas, &c. 

189. N'este Paiz succede ao contrario (conforme tenho observado nas acções da presente campanha, a que tenh0 assistido);  não se trata de ganhar posições, e só sim se trata de decidir a acção, á espada e tiros ele pistola, pelas cavallarias que he a força maior do Paiz;  fazem-se enganos á vista do inimigo (ou como se costuma aqui dizer, negacêa-se o inimigo);  fazem-se-lhe emboscadas  para ou apanhar de surpreza o inimigo, ou para surprender-lhe as cavalhadas e gados de municio, roubando-lhas, afim  de os enfraquecer, deixando-os a pé, se for possivel, para então  cahir sobre elles com áfoiteza, que se entregão logo todos  prisioneiros sem resistencia;  pois que,  se se avistão no campo duas linhas, o que se trata  he chegarem-se huma a outra (ao que os Hespanhoes chamao entreverár), e ou vencerem ou morrerem: a que fôr mais forte vence de certo a outra. Finalmente, na Guerra da Europa mata-se e morre-se com ordem; aqui, ao contrario, quasi que se pode dizer, mata-se e morre-se em desordem.

terça-feira, 21 de março de 2017

Extratos: Diário Militar do Brigadeiro Joaquim de Oliveira Alvares (Março de 1817)


Num conjunto de “documentos sem importância”, como o próprio documento do Arquivo Histórico do Itamaraty é denominado (cota AHI-REE-00944: “Rio da Prata: Documentos sem importância – 16 folhas, 1811-1818”) aparecem 9 folhas do diário militar do brigadeiro graduado Joaquim de Oliveira Alvares, chefe da Legião de Voluntários Reais de S. Paulo, referentes ao mês de março de 1817. 

Segue-se a transcrição deste breve, mas relevante diário, com a ortografia modernizada, deixando em aberto algumas pequenas partes que não consegui interpretar devidamente.

Quem o desejar, poderá consultar também o documento diretamente no Projeto Rede da Memória Virtual Brasileira, em URL .

Leia também a biografia do brigadeiro graduado Joaquim de Oliveira Álvares.

* * *


Extratos do Diário do Brigadeiro Oliveira (Março de 1817)

Março 1 [1817]
Apresentou-se Bento Manuel [Ribeiro], que fora explorar a campanha com 20 homens, e referiu que chegando a Arapeí fizera avançar dois bombeiros, um português, outro espanhol, aprisionado na Batalha de Catalán, que tendo passado Mata Ojo, onde não descobriram vestígios do Inimigo, se adiantaram muito além deste arroio, donde, nada sendo observado, voltaram com o desígnio de reunir-se ao capitão. 
Acharam-se improvisadamente atacados em Mata Ojo por uma partida, de que se escaparam por estratagema. Mas como se suposeram já livres do perigo, o espanhol ficou um pouco atras a beber água, continuando o português a sua marcha; o qual ouvindo depois 2 ou 3 tiros, persuade-se que o espanhol fora apanhado e morto. 
Em consequência desta noticia o capitão Bento Manuel apressou-se a chegar ao Exército de medo de ser atacado por forças superiores. 
O Brigadeiro, apesar da atenção que lhe tem merecido a bravura deste oficial, não pode deixar de supor com a parte mais sensata do Exército, que Bento Manuel, tendo caído no desacerto de servir-se como Bombeiro de um espanhol insurgente, havia poucos dias prisioneiro (a quem tiveram a indiscrição de soltar com mais de 150 outros) e que tendo este podido escapar-se, o capitão se recolhera com medo de ser descoberto, e atacado. 
O brigadeiro já concebeu ideias menos favoráveis deste oficial por ocasião da ultima diligência, de que foi encarregado a qual se malogrou no conceito do brigadeiro, por que o capitão Bento Manuel ou se ocupou, ou deixou ao seus ocupar-se, intempestivamente em roubar cavalos.

Março 5  [1817]
Chegou ao Exercito, remetido por Bento Correia, partidário, empregado sobre as vizinhanças de Bagé, e atualmente ocupado em correr gados nos territórios espanhóis, um correntino o qual depôs que se chamava Manuel Gomes, e é soldado miliciano da Companhia de Quintana, anexa à Partida de [Fernando] Otorgués: que fora aprisionado em um sítio ou fazenda de Batovi Chico, onde tinha ido comer melancias, sem licença: que Otorgués se acha acampado nos fundos do Campo de Margarita Conde; sobre a costa do Rio Negro, com 400 homens, compreendidos Milicianos, vecindários, duas companhias de Dragões e uma de negros (composta de setenta e tantas praças), em geral moradores da Costa do Rio Negro até Cerro Largo, bem armados de espingardas, clavinas e espadas: que Otorgués não tem esperanças de outro reforço, por não haver mais moradores a quem possa convocar: que este chefe não tem armamentos de reserva: que tem uma peça de 4, e que pelo que respeita a munições, tem não só as suficientes distribuídas pelas tropas (32 cartuchos por praça), mas ainda uma carretilha bem provida tanto de munições da peça, como de armas pequenas: que ele supunha que Otorgués não só se não reunia a Frutuoso Rivera, por se haverem desavindo em Santa Luzia Chica, mas mesmo com [José] Artigas, pois que tendo-lhe ordenado que se lhe reunisse com toda a sua gente recusara obedecer-lhe, e lhe mandara unicamente 200 homens de cavalaria bem armados de clavina e espada; e não permitia que família alguma da Costa do Rio Negro se lhe fosse ajuntar: que em consequência os moradores suspeitavam que Otorgués intentava apresentar-se ao Exército Português: que dos correios de Artigas não se coligia a Tropa que atualmente tem; mas que do último de que lhe consta, se sabia que das vizinhanças do Paraná e Santa Fé se lhe tinham agregado perto de 1ooo Guaicurus, que esperava muito mais, que estava reunindo gente, a quem procurava muito disciplinar: que Frutuoso Rivera está em Santa Luzia-Grande com mais de 1000 homens, incluídos 200 que lhe cedera Otorgués, e finalmente, que algumas partidas, deste partidário patrulham sobre Cerro Largo e Olimar.

Março 6  [1817] 
O senhor General em Chefe [Joaquim Xavier] Curado recebeu uma parte do Comandante de Bagé Pedro Fagundes de que se lhe tinham apresentado 2 desertores da partida de Otorgués os quais dizem que sobre o Cerro Largo andava uma partida de 200 homens que mandara este insurgente, e que sobre o Olimar patrulhavam alguns exploradores. Saiu o capitão Bento Manuel (Milícias do Rio Pardo) com 6 homens os quais devem continuar unidos até certa altura, e depois separarem-se. Bento Manuel seguirá com 3 até o Arroio da China, e de lá procurará orientar-se para obter notícias do exército do Senhor [Carlos Frederico] Lecor. Os outros 3 dos quais é guia o soldado miliciano Domingos do Couto seguirá em direitura a Montevidéu. O Brigadeiro não espera grandes resultados desta diligência. 

N. B. Para inteligência de V. S.ª direi que Domingos do Couto, é irmão de Manuel do Couto, que V. S.ª deve conhecer, por ser conhecido da família.

[Oliveira]

Março 10 [1817]
Chegaram ao senhor Curado ofícios do comandante de Bagé, Pedro Fagundes. Desejoso de saber notícias do Serro Largo, mandou o castelhano Pedro Pablo Portilho com 2 Portugueses, que não encontraram obstáculo; e voltaram com uma certidão do Cura e jurada sub fide Sacerdotis, pela qual consta não haver insurgentes naquelas vizinhanças. Afirmam que no Cerro Largo só se acham 6 ou 7 famílias além do Rev. Cura, que dizem não é pequena, apesar de ser escolhida. No dia 5 de Março, apresentou-se-lhe, a Pedro Fagundes, um sobrinho e companheiro de Manuel Vieira, que obtiveram licença para correr, e que efetivamente corriam, gados nos Campos do Pereira (situados sobre a margem meridional do Rio Negro, onde desemboca o arroio Chileno) o qual, tendo sido perseguido por uma Partida de 20 insurgentes, pouco mais ou menos, e não podendo fazer resistência, conseguira escapar-se sem poder ter obtido notícias de seu tio e dos outros companheiros. Em consequência, Pedro Fagundes mandou a um Miguel Valente com o sobrinho do Vieira para bombear a partida inimiga: ainda não tinham voltado a 10.

Março 12 [1817]
O tenente coronel António Pinto [de Fontoura] deu notícias na revista do sol posto, que nas vizinhanças de Itaquatía foram aprisionados um F. Bueno e 3 escravos, e mortos alguns, que andavam com ele correndo gados nos territórios espanhóis tendo perdido 150 cavalos, e toda a boiada, que já tinham apanhado. Não deu autor.
Comunicaram-me pessoas fidedignas, que nas imediações de Bagé, há perto de 1000 homens empregados nesta ladroeira, e o pior é que se dizem apoiados por pessoas que o não deviam consentir, e em proveito de muitos que, por brio, e em consequência do seu caráter e patente, deviam ter em vista outros interesses nas circunstâncias atuais.

Março 15 [1817]
Chegaram 5 espanhóis remetidos, e aprisionados pelo Capitão Bento Manuel, que saiu do campo a 6 do corrente na Estância espanhola do Maxuca, situada entre as pontas de Ararunguá e Goiavos.

Março 16 [1817]
Os prisioneiros foram sucessivamente inquiridos na presença do tenente coronel [Joaquim Mariano] Galvão [de Moura] da Legião de São Paulo, e Policarpo Rolon depôs o que segue:
É natural de Montevidéu, soldado miliciano da companhia do capitão José Vieira, e pertence à Divisão de Artigas acampada na Purificacion.
Esta Divisão consta presentemente de 350 homens , comandados por La Torre, 700 por Verdun, 360 por Mondragon, 80 por Ayedo; e outros tantos por Gadea; 180 por Justo Meres; 300 Guaicurus, 300 Menuanes, e 180 charruas comandados por Aguiar. Paredes, que comanda os vecindários, de que ignora o número, acampa em Sandú. André Artigas (Andresito) acha-se do outro lado do Uruguai com 500 homens = Arenhúm, Governador de Santa Fé estava em marcha, para se reunir a José Artigas com 400 homens. Para o mesmo fim já estavam em marcha 200 Cordoveses, que recusaram prestar obediência a Buenos Aires, assim como 500 Guaicurus, que concorriam da baixada de Santa Fé.
Tinham passado ao outro lado do Uruguai 400 Correntinos, destinados (segundo diziam no Exército) a pacificar uma sublevação em Corrientes.
Otorgués tem na costa do Rio Negro 200 a 300 homens. Frutuoso Rivera 900 em Santa Luzia grande; e Miguel Barreiro 1500 em São José. Assim as forças de Artigas reunidas montam a 7000 homens.
A tropa está bem armada: a cavalaria de clavina, espada e pistola; e a infantaria de espingarda com baioneta; armamento novo, e há bastantes munições.
Artigas fez fortificar a Purificacion com 2 redutos que já concluiu, e outro, que esta a ponto de acabar, [...] e obra de 2 Franceses: estes redutos devem ser guarnecidos por 2 peças de artilharia, que já tem, de 12, 8 e 4, vindas do Arroio da China, e de Santa Fé alem de duas de 24, que espera de Cordoba.
Dizia-se no Exército de Artigas, que ele pretendia fazer-se forte na Purificacion, visto estar próximo o Inverno, e não querer violentar a cavalhada, que pretendia deixar descansar até ao Verão quando intentava novamente atacar os portugueses.
Este caudilho tem para cima de 2000 cavalos de reserva sobre o Uruguai e Daiman, e 1000 sobre o Uruguai e Hapeuy (?): e em cada um destes rincões há uma guarda de 10 homens.
Saiem também diariamente pequenas partidas de observação compostas de um sargento e 4 soldados além de outras de igual força que à noite vão tomar os passos. A maior parte da Cavalhada está gorda.
Artigas tem no porto da Purificacion 5 barcos pequenos, 4 barcas canhoneiras competentemente guarnecidas, 6 botes, e 5 canoas.
Frutuoso Rivera está indiferente com [Miguel] Barreiro por que este entregara Montevidéu sem resistência, deixando aos portugueses a artilharia carregada, munições, e para cima de 6000 fardamentos: mas consta que Artigas oficiara a ambos, para se congraçarem.
Artigas, depois da ação de Catalán, mandou o capitão Pedro Aquino com 10 homens com ordem de chegar ao lugar onde se deu a ação; e de observar os movimentos do Exercito Português: o qual desempenhou a comissão e recolheu-se dando parte de não ter encontrado o Exército. A esta partida que o Tenente Rubio Marques rendeu com 10 homens escolhidos como vaquianos da Fronteira, com ordem de se conservarem nas vizinhanças de Santa Ana 10 dias, e findos estes sai regularmente outra partida de igual número; e assim se continua. Não tem mandado partidas de maior circunstâncias.
Os outros quatro prisioneiros conformaram-se com o depoimento acima com pouca diferença: porém um deles deixou entrever que os 400 correntinos tinham marchado em socorro de Andreé Artigas, que se retirara depois que Chagas passou o Uruguai.
Apresentou-se Bento Manuel depois do sol posto com um prisioneiro. Não continuou a comissão de que fora encarregado por inconvenientes, que preciso averiguar.

Março 17 [1817]
Bento Manuel a quem eu dera cartas de recomendação para meu cunhado, o Major Marques, e para o Tenente Coronel José Maria de Almeida, veio entregar-me as cartas, e disse-me as notícias seguintes:
Tendo recebido ordem para seguir até Montevidéu com 8 homens de milícias e um vaquiano os quais deviam separar-se (como fica dito no extrato anterior) obtivera também licença para levar alguns índios a fim de correr gados na volta: que tendo chegado sem novidade às vizinhanças da Estância da Maxuca observara no dia 11 que ali havia inimigos; e em consequência mandara formar a indiada na frente para persuadi-los que eram dos seus. O que conseguiu até uma descida para a estância onde já não puderam deixar de ser conhecidos pelos uniformes, mas como se achavam vizinhos à casa da Estância, e os seus iam bem montados, pode apanhar os 5 que remeteu. Maxuca com os outros quatro puderam escapar-se. Estes 10 homens tinham saido de Purificacion, sem armas e com o destino de conduzir daquela estância para a vila, sebo e coiros em uma carreta que os nossos abandonaram (valha a verdade!). No mesmo dia de tarde observou 3 homens de desconfiança, e mandou despir as fardas de 3 dos seus; fez persegui-los e conseguiu apanhar um deles, que levava uma parada para Artigas. Eu li o ofício do comandante da partida Antonio Sarco, e continha que naquelas vizinhanças andavam muitos portugueses a correr gados, e por isso recorria a S. Senhoria para que lhe mandasse uma partida capaz de os apreender, e de coibir as corridas, e roubos, assim como algum tabaco de que muito precisavam. O prisioneiro declarou a Bento Manuel que os 10 homens andavam bem montados e armados. O capitão obrigou-o a levá-lo ao ponto onde disse que deixara Sarco com os 6 homens com que ficara, mas Bento Manuel já não achou senão vestígios de que ali estiveram.
Este espanhol é muito vivo, talvez enganasse a Bento Manuel sobre a situação da Partida. [...] Recusou declarar coisa alguma sobre a diligência de que fora encarregado. Bento Manuel receando ser descoberto recolheu-se ao acampamento. Disse-me também este capitão que sabia que sobre o Taquarembó patrulhava uma partida de 80 homens comandada por Filipe Gueria.

Março 18 [1817]
O senhor tenente general Curado mandou participar na revista do sol posto que sentia não ajudar aos seus camaradas nos exercícios diários, por moléstias.

Março 19 [1817]
Saíram em diligência Bento Manuel com 6 soldados milicianos, um [oficial] inferior e 8 dragões para fazer conduzir 30 homens que tinham sido avisados pelo Tenente Coronel [Manuel] Carneiro [de Silva Fontoura] para comparecer no Exército e o não fizeram. Dizem que conduzira ao mesmo tempo algumas mil rezes que correra. Semelhantes bombeiros não são proveitozos a um Exercito.
O senhor tenente general Curado teve notícias de terem aparecido espias inimigas sobre os Serros de Santana, e que os nossos tinham visto cavalos suados, abandonados no mato, próximo ao acampamento. Atribui-se esta circunstância não a bombeiros, mas sim a corrida de gados, que constituem, segundo dizem, uma das grandes especulações do exército.

Março 20 [1817]
Persuadi ao senhor Curado que me deixasse nomear o Alferes [Manuel de] Toledo [Pisa] da Cavalaria da Legião, para ir bombear as vizinhanças de Santana, e Serros de Carumbé, com 20 homens do mesmo corpo, e com destino de apreender as pequenas partidas que noticiaram os prisioneiros, o que consegui.
Recebi uma carta de Pedro Fagundes, comandante de Bagé, em data de 17 do corrente, e que remata da maneira seguinte = Os Gaúchos por esta fronteira se tem aproveitado da ambição com que os portugueses se cansam atrás de vacas, e proximamente mataram 7 ou 8 : não há temor, nem palavras, nem respeito, que os contenham de humilhantes tentativas =
O coronel Bento Correia da Câmara recebeu um oficio de Brito, ajudante de ordens de S. Ex.ª o senhor Marquês General, dirigido a Bagé, onde lhe participa que para ali marcham 40 praças do Regimento de Porto Alegre, e brevemente lhes serão remetidas as que faltam para completar 3 esquadrões. Teve ao mesmo tempo uma carta do capitão Joaquim de Azevedo e Sousa que lhe dá parte de ter chegado a Bagé com os mencionados 40 homens, e que ali esperava as suas ordens. O coronel, que se acha em Quaraí, onde o deixou o senhor Marquês e não tem recebido ordens algumas, que lhe pudesse comunicar, mandou apresentar ao senhor Curado o ofício e a participação.
O senhor Curado respondeu-lhe, que o senhor coronel podia seguir para Bagé se quisesse mas que estivesse persuadido que não levava consigo uma só praça das que existem no Exército. Câmara cala-se e oficia pelo mesmo canal – [...] la fin.
O tenente coronel Pinto disse-me que o senhor Curado, expondo-lhe o caso, acrescentara que era verdade, que Bento Manuel o avisara da parte de S. Ex.ª o Senhor Marquês, que o coronel Bento Correia da Câmara ia para Bagé com o Regimento de Porto Alegre, e que o indemnizaria com 1000 os quais mandaria para o Exército dentro de um mês; que isto mesmo não era parte oficial: mas ainda que a fosse a não cumpria porque como S. Ex.ª o senhor Marquês lhe prometia mandar 1000 em reféns de 180 praças do Regimento de Porto Alegre, que destinava para Bagé, ele também se achava autorizado para não cumprir a dita, visto que S. Ex.ª não desempenhava a dita e que nisto imitava ao Senhor Lecor.
O ajudante de ordens de S. Ex.ª o senhor Curado, General em chefe, Bulhões, disse-me que Fagundes tinha oficiado dizendo que já ali tinha tropas suficientes, tanto que intentava atacar os insurgentes que acampavam sobre o Rio Negro (suponho que os 80 de Gueria); e que recebera ordens de S. Ex.ª para atacar até ao mesmo Otorgués dando o comando desta expedição ao capitão Cunha.

Março 21 [1817]
Saiu o Alferes Toledo pelas 11 horas da manhã com 20 praças, incluídas 3 [oficiais] Inferiores. Abreu participou ao brigadeiro que tinha recebido notícias de que Chagas se achava do lado Ocidental do Uruguai com 900 homens e mandara passar 2000 cavalos: que os paraguaios se achavam combinados com ele debaixo da condição de que os portugueses não vexem os seus territórios. Esta última notícia especialmente merece quarentena, ao menos que seja oficialmente confirmada.

Março 23 [1817]
O senhor Curado deu-se por pronto. Chegaram os bombeiros do Abreu que tinham saido a 15 do corrente. Lemes [?] com outros dois nada tiveram que notar até a barra do Quaraí no Uruguai. Outros 3 foram até o Potrero sobre o Arapeí não encontraram inimigos: trouxeram algumas armas, 1 lança, 19 cartuxeiras, e 58 bainhas de baionetas em bom estado. 
Ordem do Dia sobre as Guerrilhas – (que vai) – 

Março 25 [1817]
Ordem para marcha a 27 – ignora-se para onde. Só se sabe que o brigadeiro João de Deus [Mena Barreto] insiste em que se marche para o Belarmino. O meu voto seria, que não retrocedessemos um passo, e que quando nos fosse necessário, ocupássemos outro ponto mais avançado sobre o mesmo Quaraí, visto estar providenciada suficientemente a segurança da fronteira do Rio Grande: porém o senhor Curado não consulta. Algumas vezes tem-se saído muito bem: outras muito mal.
Chegou o capitão João Afonso, 81 ½ alqueires de farinha! E vem destinada para os doentes. Recebi carta do meu Major Mota em que me participa estarem a partir 70 praças de Infantaria da Legião das praças que ali se acham; e 60 de milícias de Porto Alegre. Estimarei que chegue este pequeno reforço! Não há ainda notícia de Toledo.
Tivemos notícias de Fagundes que as dá de terem os insurgentes avançado até o Erval &c.  
N.B. Não se especificaram estas notícias porque o Brigadeiro acha que estará ao nível delas o senhor marechal Porteli.

[Oliveira]

[Março] 26 [1817]
Chegou o Toledo, alferes que tinha ido em diligência, sem novidade. Mandou-se suspender a marcha por ora.

[Fim]